El arte erótico de Pompeya estuvo encerrado 180 años
No lo censuraron los romanos. Lo censuró quien lo desenterró.
Las excavaciones de Pompeya y Herculano sacaron a la luz frescos, mosaicos, lámparas y objetos domésticos eróticos en habitaciones corrientes de casas corrientes — el material no estaba escondido ni resultaba vergonzoso para quienes convivían con él. A los excavadores les pareció intolerable.
En 1819 el futuro Francisco I de las Dos Sicilias visitó el lugar con su esposa y su hija, y ordenó trasladar los objetos a una sala cerrada con llave en Nápoles. El Gabinetto Segreto solo era accesible a «personas de edad madura y moral conocida», es decir, caballeros con permiso. Fue tapiado por completo en 1849 y no abrió al público general hasta el año 2000.