Una vacuna que previene un cáncer, con las cifras encima de la mesa
1,7 millones de mujeres seguidas. El efecto no es sutil.
Casi todo el cáncer de cuello uterino lo causa el virus del papiloma humano, lo que lo convierte en uno de los poquísimos cánceres con vacuna. La pregunta nunca fue el mecanismo sino el tamaño del efecto en una población real, y responderla llevó una generación.
Un estudio sueco siguió a 1,7 millones de mujeres y halló que las vacunadas antes de los 17 años tenían una tasa de cáncer invasivo de cuello uterino un 88 por ciento menor que las no vacunadas. Las vacunadas entre los 17 y los 30 la tenían un 53 por ciento menor. La diferencia entre ambas cifras es la clave: la vacuna funciona mejor antes de la exposición.